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miércoles, 14 de abril de 2010

NO HAY DOS SIN TRES (Nota de prensa de Izquierda Unida)

El día 14 de Abril no sólo supone para los comunistas la celebración del 79 aniversario de la Segunda República. Supone también un ejercicio casi escolar, de números ordinales, porque no entendemos esa conmemoración sin la lucha porque exista una Tercera.

Los problemas del estado español, el de ahora, ponen de relieve la necesidad de pensar en el modelo que deseamos, de hablar de ese modelo, de cuestionarlo, y la solicitud de cambios profundos en las estructuras del poder y de la organización política y social. Somos muchos (y, afortunadamente, cada vez más) los que entendemos que esa transformación, sólo puede darse desde los valores de la igualdad, la fraternidad y la solidaridad.

La dictadura acabó con una rica red de asociaciones populares, sociales y culturales de profundas ideas y prácticas progresistas: asociaciones que tenían sus raíces en el último tercio del Siglo XIX. La dictadura acabó con ellas, con la República, pero no pudo acabar con los republicanos.

Pero todavía existen instituciones que son herederas directas de la sinrazón. Que son enemigas de la plena igualdad, de la justa igualdad entre todos los hombres y mujeres del Estado Español. Todavía hay quien no declara cuentas, quien no puede ser nombrado si no es para el halago, quienes no son elegidos, pero ejercen poder sobre quienes lo son democráticamente. Todavía.

Los comunistas creemos que la razón que justifica nuestra existencia política, es la firme creencia en que todos y todas nacemos libres e iguales, y que debemos compartir espacios comunes cada vez mayores, no sólo físicos, urbanos, sino también culturales, sociales. Todos nacemos libres e iguales y así deberíamos crecer, vivir, coexistir, en la amplísima diversidad con la que fuimos dotados por nuestro entorno cultural, físico, geográfico.

Consideramos fundamental la libertad de expresión. Y consideramos también imprescindible el derecho que tiene cada uno sobre el acceso a una información veraz y completa sobre los asuntos públicos. Y creemos en la libertad de credos, religiosos, políticos, o sentimentales, pero también creemos en un estado libre de aquellos problemas que ocasionan las religiones, cuando se convierten en algo más que eso: cuando se transforman en poder. Por eso entendemos el laicismo como solución y no como arma arrojadiza.

Creemos en las escuelas que forman personas críticas, libres, responsables.

Y manifestamos en estos tiempos de propiedad, que fomentan el deseo de la propiedad, que ejemplifican a sus triunfadores como los que más poseen (dinero), que hay que reivindicar nuestra condición de seres humanos frente a nuestra condición de productores, consumidores, explotadores o explotados. Que hay que avanzar en nuestra democracia sin omitir debates, ningún debate, con paso firme pero con la tranquilidad que nos otorgan nuestras propias ideas, sean las que sean.

Por eso creemos que esta democracia debe ser radical, es decir, debe ser democracia desde su raíz misma. Ser democráticamente radical haría imposible la corrupción de quienes son cargos públicos, de quienes mandan, pero se venden, se alquilan, se pudren. Y erradicaría esa otra corrupción moral de quienes gobiernan sin obedecer a quienes confían en sus palabras. De quienes engañan siendo luego muy distintos a lo que en un principio dijeron ser. Creemos en la democracia radical, completa, participativa.

Y es precisamente a esos que piensan como nosotros a quienes llamamos el 14 de Abril. Pero no sólo en este día: seguiremos haciéndolo siempre, porque para recorrer este camino no hacen falta siglas, sino voluntad y valentía.

Fue Juan Gil Albert quien dijo: “En España, oponerse sensatamente a las cosas, es delinquir”. Nosotros estamos obligados a oponernos a cuanto no consideramos justo, en España y en este mundo, pero, tengámoslo por seguro, nuestro criterio será el de la sensatez.
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Fernando Macias.
Secretario del PCA
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