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viernes, 5 de septiembre de 2014

LA NOCHE DE LOS COLORES (De la serie "El Cortijillo" Por Francisco Quirós "Pacurro")


Artículo XIII de la serie "El Cortijillo"
 
LA NOCHE DE LOS  COLORES

La pasada noche del día primero de Agosto, asistí como muchos tesorilleros y foráneos  a la Primera Noche en Blanco. He de decir que me sorprendió gratamente la acogida que tuvo el evento.
 
Lástima que la climatología no acompañase todo lo esperado, para nada parecía una noche de agosto, corría un molesto y hasta frio viento pero que no fue obstáculo para que la celebración fuera un completo éxito.
Según las diversas informaciones fue Diputación quién lo patrocinó, pues desde aquí mis más sinceras felicitaciones, indirectamente extiendo mis felicitaciones  para  la ELA, porque también ha tenido mucho que ver con el acontecimiento....
 


Hubo para todos, los más pequeños disfrutaron y participaron activamente en la representación de escenas del Quijote, que  manera tan divertida, que forma tan excelente para hacer llegar  a los menores, la obra de las obras por excelencia, la más traducida de toda la historia superada solamente por la Biblia. Dos actores elevados por unos grandes zancos emularon a don Quijote y Sancho e hicieron las delicias de los más jóvenes. No  fue eso solo, también hubo un pasacalles con distintas figuras infantiles de dibujos animados.
Una charanga animó el cotarro, esa noche me di cuenta y perdonen si peco de inmodesto, como decía me percaté que llevaba más razón que un santo cuando en mi escrito dedicado a la banda, hacía hincapié en su importancia , no era una banda si no una charanga pero animó de lo lindo.
La orquesta de manera brillante, rememoró éxitos de los setenta y ochenta. Fue curioso por lo inusual y la experiencia creo que fue del todo positiva, ver como varios locales de hostelería , instalaron sus chiringuitos particulares en el centro de la plaza, competencia y rivalidades aparte, como todos tuvieron una más que aceptable afluencia, a los que había que añadirle los ubicados en la misma plaza, hasta uno de ellos ofreció espetos de sardinas, por cierto que bien por el espetero, que para nada es profesional en la materia, pero que lo hizo casi tan bien como cualquier profesional.
Los distintos comercios sacaron sus productos a la calle, dando un colorido y hasta cierto glamour a la noche.
En resumen, una noche agradable, divertida, amena, donde para pasarlo bien en compañía de los amigos, tomarse unas copas, degustar unas exquisitas tapas o echar un bailecito quien lo echara, no hizo falta grandes fastos, solo un poco de imaginación, aplicar aquí  el lema “La imaginación al poder”.
Espero y deseo que se repita más veces acontecimientos de este calado, que acabe por arraigarse y lo que fue una excepción se convierta en una normalidad absoluta.
Aquella noche aunque el blanco fue el color predominante, existió mucho colorido, en lo lúdico, en lo cultural y en lo social, aunque se llamase la Noche en Blanco en realidad fue la noche de los colores.
Pacurro.-
 
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