;

lunes, 7 de julio de 2014

LA IRA DE ZEUS - UN HOMENAJE A TODOS LOS CAMPESINOS


....

Hoy hace 18 años que partió mi padre hacia el lugar que tanto miraba él por ser campesino, el lugar de donde provenían las lluvias necesarias para su cosecha o el miedo a esas lluvias por el perjuicio que pudiera ocasionarle... siempre pendiente a esa cúpula azul de día y negra de noche, siempre... como cualquier persona que gana el pan con el producto de la tierra, a los que algunos "impresentables" llaman destripaterrones. Una labor tan digna como humillante y digo humillante porque no es considerada en su valía, últimamente es habitual ver en la televisión... como tienen que tirar su producción porque la oferta del mercado está por debajo de su coste real...
De ahí, que hoy quiera homenajear a mi padre y a todos los agricultores por ese sudor que derraman día tras día y tan mal recompensado.
El relato que les narro a continuación ocurrió realmente cuando yo tenía nueve años y vivíamos en la Isla Menor.
Es increíble como se le pueden quedar marcadas a los niños ciertas situaciones...
...
LA IRA DE ZEUS
...
Una tarde del mes de Octubre, cogiéndome de la mano me llevó hasta el lugar, una vez allí la apretó con crispación, su mirada se perdía en el infinito y las lágrimas resbalaban encauzándose por los surcos de su cara; se agachó abatido y cogió una de aquellas espigas que hasta ese mismo instante, había formado parte de lo que prometía ser una gran cosecha. La espiga destrozada, quedó en sus manos con solo varios granos de arroz en ella, con impotencia la dejó caer al suelo y se dio media vuelta con el dolor reflejado en el rostro – Papá ¿éstas son las espigas que te van a dar mucho dinero este año? – Me miró y tragó con gran esfuerzo saliva sin contestar a mi pregunta.
...
Solamente tenía nueve años y durante los últimos quince días únicamente se había oído hablar en casa de la buena cosecha que tendríamos ese año, que a Dios gracias podríamos levantar cabeza, que jamás había visto espigas tan sanas y completas; la última noticia que nos llegó fue la de que la agrupación había ofrecido un buen precio por el grano; todo era euforia hasta aquella maldita tarde, solo una nube negra sobre la extensa vega, solo una, encima de las doradas espigas y fue suficiente para dejar caer con total crueldad... aquellos enormes granizos, que destrozó en corta fracción de tiempo, las esperanzas e ilusiones de mi padre.
...
Te quiero papá.
....
(Rosa Estorach)


...

Google
;